Negué tantas veces con la cabeza que pude sentir como las lágrimas se perdían en el aire. Sólo tenía un pensamiento en mente mientras tú decías una y otra vez que volverías.
-No va a volver...- No dejaba de repetirme a mi misma silenciosamente. Ya me habían dejado sola antes y siempre pronunciaron las mismas palabras antes de que jamás volviera a verles. Me parecieron igual de suaves y dolorosas que la primera vez, aún siendo ésta imposible de recordar para mí.
La verdad es que... no recuerdo lo que hice en ese momento. Ahora, ya sólo me atormenta saber que debería haber gritado y pataleado, cogerte del brazo y no dejarte respirar el frío que nos rodeaba. El mismo que nos acompañó desde el principio hasta más allá de nuestro final.
Pero nadie podía cambiar lo que estaba pasando. Nadie podía sustituir la verdad. Pertenecíamos a mundos diferentes, con tan sólo una diferencia: tú lo tenías todo y no querías nada, mientras que yo, no tenía nada y sólo te quería a ti.
lunes, 20 de mayo de 2013
viernes, 10 de mayo de 2013
Tejer, tejer
Y cuando parece que has escapado, que el mundo finalmente se ha acabado parando sólo porque lo has decidido así, te das cuenta de que estás mucho más cerca del lugar del que pretendías alejarte. Tan cerca que incluso puedes besarlo. De hecho, no puedes evitarlo. De hecho, no quieres. Te da miedo que de repente todo sea igual o que no lo sea, tan sólo yo me entiendo. Pero esto se te olvida cuando ese pequeño espacio metafórico, imaginario y, ¿por qué no? abstracto, consigue verte ahí donde estás y sentirte justo delante.
Todo parece normal, pero no lo es, y creo... que no puedo alejarme de eso. Uno no puede huir de sí mismo. O más bien, no quiero.
Reniego de que el destino tenga algo que ver con mi vida, pero a veces, tal vez me parezca que todo es una tela de araña que se va tejiendo poco a poco. Tal vez, cada uno la teja a su manera y, cada uno acabe encontrando lo que busca, sin saberlo. Tal vez me equivoque. Tal vez.
Todo parece normal, pero no lo es, y creo... que no puedo alejarme de eso. Uno no puede huir de sí mismo. O más bien, no quiero.
Reniego de que el destino tenga algo que ver con mi vida, pero a veces, tal vez me parezca que todo es una tela de araña que se va tejiendo poco a poco. Tal vez, cada uno la teja a su manera y, cada uno acabe encontrando lo que busca, sin saberlo. Tal vez me equivoque. Tal vez.
lunes, 6 de mayo de 2013
Escapar
Una palabra fuerte, ¿eh? Se escapa por necesidad: por miedo, encontrar un lugar mejor...
Hace tan sólo un mes decidí escapar del destino que me habían adjudicado sin contar con mi opinión hace mucho tiempo ya. Estaba enfadada. Enfadada con todos esos para los que sólo soy un títere. Un recipiente vacío. Egoístas...
Pero ahora me doy cuenta de que, no es que no se pueda escapar al destino, es que, en realidad, no queremos.
sábado, 27 de abril de 2013
Un momento para dejar de pensar
Érase una vez, en un remoto país, una princesa que, entre tigres, se despertaba cada mañana. Miró el armario de su príncipe y por un momento sintió que estaba donde estaba.
martes, 23 de abril de 2013
Habrá
No sé si podrás oírme, pero conociendo lo crueles que son, te habrán dejado una ventana por la que escucharme o verme, aparentemente más lejos que el infinito, sin poder hacer nada.
Habrás tenido que llorar muchas de mis caídas, y así, noches en vela intentando arroparme. Tal es su crueldad que sé que estos ejemplos no llegan ni a la mitad de lo que habrás pasado. Cuántos miles de días habrán sido los que me viste esperar y llorarle al viento. Mirar detrás de cada árbol y regalar todos mis sueños a la noche última en la que estuve con él.
La barriga me ha dolido ya cinco veces intensas intentando escribir que claudico a su recuerdo. y lo he borrado una y otra, y otra, y otra vez... y otra, creo.
Sentir... es todo lo que tengo que hacer y curaré mis heridas, ¿no? Eso dijo Tobias Sammet.
Es cierto, no tengo ni idea de nada sobre el amor. Lo admito como también admito que hay miles de maneras de amar, siendo una... abandonarte a ti mismo por salvar a la otra persona. Tal vez, renunciando a tu vida. Pero, vamos, ¿eso, amor?... ¿o culpabilidad? No necesito la lástima de nadie si decidí por mí en todo momento y me equivoqué así, de la misma manera. Si bien esperé y esperé, ahora decido que no soy marioneta de nadie. Decido que no quiero esperar hasta que ellos decidan darme lo que durante tanto tiempo esperé. Decido no esperar a que él se decida a venir. Decido no vivir en el recuerdo y vivir el hoy... no el mañana de ayer.
domingo, 24 de marzo de 2013
Al Miedo
Miedo, tan grande y tan pequeño
dueño de tantos, como nubes en el cielo.
Miedo, disfraz y vía de escape
enemigo de aquéllos, incapaces.
Alguien me dijo una vez:
"Cuando sientas que no puedas seguir,
inténtalo un poco más".
dueño de tantos, como nubes en el cielo.
Miedo, disfraz y vía de escape
enemigo de aquéllos, incapaces.
Alguien me dijo una vez:
"Cuando sientas que no puedas seguir,
inténtalo un poco más".
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