¡¡Cuenta atrás!!

subir imagenes

domingo, 2 de noviembre de 2014

Lo stesso cammino

Oggi. Oggi la mia testa mi dice che bisogno di andare lontano, troppo lontano da qui. Ma dopo un secondo, pensa: "¿perché? ¿perché essatamente?", se già sono troppo lontano di dove voglio essere, e lui non è fuori, neanche fuori dal mio cuore. Non lavorerà che io vada lontano ora, ora che è tardi. Tardi per tutto. Ora che nel mondo niente importa piú.

Camino a casa. Il cammino si torna piu lungho dal normale. Come ieri, come prima di ieri. Come tutta la porca settimana. Sò cose posso trovare quando io arrivi a casa. Lo sò. Se mi decomporre l'interiore anche se non ricordo quando è stata l'ultima volta che ho mangiato qualcuna cosa e cosa fu. Neanche rimuovo le cuffie dei miei orecchie per ascoltare le macchine nel attraversamento pedonale. Non mi interessano. Perche non ho paura. Perche niente ha senso già, ne la paura. Neanche io. Neanche questo cammino.

miércoles, 29 de octubre de 2014

Visita a la conciencia

- Descríbame su... reciente experiencia cercana a la muerte.

- No vi el túnel.

- Interesante aportación. Mucha gente recuerda haber visto una especie de pasaje que comenzaba desde lo más oscuro y terminaba en una luz que los guiaba hacia la salida. Eso a lo que, como ya has dicho tú, le llaman "el túnel".

- Eso he oído.

- El túnel... el camino que separa la vida de la muerte. El último aliento que dejaremos de nosotros a nosotros mismos, la última parada en la que estaremos lo más cerca de la vida, antes de tener que olvidarla. Donde, como por arte de magia, se reproduce esa famosa "película del suceso" ¿Sabías eso?

-Eso he oído.

-De hecho, no sólo dicen haber visto un túnel, sino que, además, muchas veces los acompaña una voz. Lo más interesante es que no sólo lo recuerdan, sino que lo aseguran con tanto fervor que, siéndote sincero, una parte de mí los llegaba a creer.

-Eso he oído. -Hace una pausa. - Lo de la voz.

-Bueno, retomando tu caso, ¿qué viste tú?

-A él.

- Entiendo... - Toma nota. - ¿Escuchaste algo?

- Música.

sábado, 25 de octubre de 2014

Soy esa

Soy esa a la que esperaste, la que nunca creíste viva.
Soy la que no olvidaste aunque decidiste intentarlo desde la partida,
soy la que ama, la que ama sufrir y llorar, la que ama reir y ama amar,
la que sueña y ama ser una perdedora, la que piensa que sea lo que sea, 
quiere sentirlo porque eso significa que la cosa no empeora.

Soy yo esa a la que lloraste y también mentiste,
soy la que a pesar de todo, decidió perdonar lo que hiciste,
que no importa el resultado si la intención fue buena,
porque más vale sufrir que no sentir,
pues sentir, llena.

Soy la que viste por la mañana y también por la noche,
la que estuvo a tu lado sin pensar en los errores.
Es cierto que no los sabía, pero también sé
que cuando los sepa, nada cambiará lo que fue.

Soy de esas de las que no se preocupan del futuro cuando algo sale bien,
de esas a las que les da verguenza, pero adoran reir y llorar a la vez,
a la que sin saber por qué, le gustan las cosas que le gustan
soy esa a la que miraste y no dijiste hola nunca.

Soy esa que habla de sexo con quien sea y disfruta,
que no entiende que si todos venimos del sexo, sea taboo para el que más le gusta.
soy yo la que siempre dice "nada" y significa "todo" si me escuchas
la que no cree que guardar lo que piensas, lo que sientes o la compostura sea de ayuda.

Soy de las que cada día es más insegura,
pero ponme a prueba y no te dejaré tener ninguna duda.
Soy la que espera que me amen como yo,
la que no cree que sea un mal plan malgastar una tarde con un juego o dos.

Soy la que odia que la gente reste importancia a las cosas,
que crean que no es buena la verdad que duela y sí la retórica,
que no soporta crecer por mucho que intente convencerse,
porque mentalmente sabe que como mucho siempre tendrá diecisiete.

La que sabe que es diferente, pero no rara,
la que por mucho que lo intente no puede mantener la mirada,
la que pasa de las modas y lo que quiere la mayoría por ahí,
a la que le importa lo que sea bueno, no las causas perdidas que te hagan sufrir.

La que nunca te dijo "dejame en paz, pesao"
porque sabe que también tiene sus defectos.
La que habrá estado más de una vez contigo aún muriéndose de sueño,
la que sabe y acepta que no se puede controlar los sentimientos.

Soy yo la que piensa que se hubiera olvidado de los Montesco y Capuleto,
que se habría largado sin familia, amigos, chico, ni dinero.
La que habla una vez y piensa diez veces,
la que no se cree lo que oye, ni lo que ve, ni lo que dicen, sino lo que siente.

Soy esa, la que teme que la abandonen
la que cree que algún día volará y no acepta "noes"
la que quiere creer en el amor y sentir voladores,
y "la que quiere encontrar a Cloud, una noche."

Soy la que siempre creyó que sería algo más,
que estaba en el mundo porque era especial,
que algún día cambiaría algo que creía normal,
y que a día de hoy, sigue creyendo que algo pasará.

Soy esa que intenta que el amor no sea más fuerte que la amistad,
que siempre falla cuando lo quiere intentar.
La que sueña con que el amor eterno sea verdad,
la que prefiere morir sola que conformarse y esperar.

La que piensa que todo es real y todo vive,
las piedras, el mar, la luna y todo lo que existe.
la que acaricia a los árboles por la calle y le da igual que la miren como a una loca,
la que muchas veces se abandonó a si misma, porque parecía más fácil que aceptar las cosas.

Soy yo, a la que aquél día mimaste en tus brazos,
cuando era tan pequeña, que si pesaba más que una nube, era un milagro.
Soy yo, a la que años más tarde rompiste en dos,
en tres, en diez en veinticuatro...

Soy yo, a la que una vez tuviste miedo,
la que se arrepiente cada día que no dice "te quiero"
la que siente que perder el orgullo es la peor sensación del mundo
la que prefirió que no le dieras nada, a haberle dado un segundo.

Soy esa, que nunca temió lo oscuro y diferente,
que nunca miró atrás porque quería ver que había en frente,
la que se siente fuerte cuando escucha una canción,
a la que le da igual serlo o no, cuando oye una palabra de amor.

Soy yo, la que siempre cambia y nunca debe hacerlo,
la que prefiere disimular ante los errores del resto,
la que no quiere que ellos sufran en ningún momento,
la que se olvida de quien soy, por miedo a no saberlo.

Soy yo.

Y una vez pensé que no soy la que fui, ni soy la que seré, pero miento.

Me gusta ser quién soy y haber sido la que fui ayer,
haberme equivocado millones de veces, sabiendo y sin saber,
me encanta pensar lo que di y los momentos en los que no dudé,
los momentos en los que crecí por mucho que me dejara caer.

Me temo que soy de esas de las que marcan.

De esas que siempre...

luchan y recuerdan (Marlene y su estufa)
intenta reir. El 99% de las veces que te he visto estás feliz, vives en un mundo de ángeles.
estuvo conmigo. Eres especial, parte de mí. Uno de mis pilares. Si tu no estuvieras me faltaría un apoyo muy grande.
dejan huella.
aunque pasen dos diciembres.

martes, 21 de octubre de 2014

Falling down, down, down.

Sería probablemente el único camino para que las cosas salieran bien y sí, en el fondo sabes que gracias a eso estás aquí, así que, no lo pierdas por nada del mundo. Aunque todo se caiga a pezados, aunque nada tenga sentido, sé firme decidas lo que decidas, y sobretodo, mantén esa actitud, eso será lo que necesitas para que tu cabeza no se pierda de nuevo.

domingo, 28 de septiembre de 2014

Vale, definitivamente...

no entiendo nada.

No sé

La pregunta es, ¿por qué fue tanto y hoy es tan poco? porque podrá pasar lo mismo conmigo. Y si siempre pasa lo mismo, significará que en realidad, nadie valdrá nada. Menuda mierda. Quien ha escrito eso último no soy yo, o sí, o no me gustaría serlo.

Sólo sé que no sé. Y mentiría si dijera que no quiero saber nada, porque quiero saber, no todo, vale, pero sí que mucho. Un día tal vez fue todo. No, no tal vez. No lo viví yo, pero lo fue y hoy es nada, ¿por qué se cumple con los suyos y también con los míos?

Estoy loca y tal vez tenga unos cuántos pares de traumas o problemas en la cabeza. Y no me causa ningún tipo de cambio en la autoestima. Mira Van Gogh, mira Munch, Maquiavelo y todos esos de los que todo el mundo prefiere pasar excepto yo. Ojalá no fuera sólo yo. Sola yo. Que tampoco los considero tanto como los fieles locos que se emparanoian. Tan sólo digo que las vidas que valen, que dejan constancia y se dejan constar... no sé. No me gusta pensar que unas vidas valen más que otras, pero a veces parece que no se puede diferenciar entre persona, animal y vegetal, sino que dentro de la propia gente, hay personas que ni les da la cabeza, y que... personalmente metería en vegetal. Hay veces que en el subsuelo. Los vegetales estarían por encima.

Es que no paro de pensar en esa preciosa frase que...

Y que si todos somos únicos y el universo nos ama a todos por igual. Tan fuerte que puede atravesar siglos para cada uno de nosotros y algunas veces tenemos suficiente suerte para verlo.

Basta ya de darle importancia a la cuestión moral y a los miedos, y a cambiar y dejar que cambien por pensar diferente y querer no serlo tanto. Al menos de esa persona. De esas personas en concreto.

Cuando el amor verdadero se pierde, la vida puede sangrar un significado. Dejamos algo en blanco, pero la posibilidad del destino permanece. Aquello para lo que estamos destinados puede ser descubierto.

¿Y cómo diferenciar el verdadero amor del falso? Porque tal vez primero no lo sea y luego, de pronto, no exista más y sea una mentira, ¿ese se puede denominar verdadero, al menos alguna vez? ¿o el amor de verdad no tuvo nunca limites? Ni temporales, ni espaciales. Y entonces la pregunta no sería si "tuvo" sino si "tiene" y la respuesta es que no, no los tiene. Pero y entonces...

¿Y entonces por que llegó a parecérnoslo todo? Oro parece, plata no es.

Sin miedos.

Y que pasaría si pudiéramos convertirnos en estrellas.

¿Y quién querría ser una estrella?

“Cuando se pierde el verdadero amor se desfallece todo el sentido de la vida, nos quedamos vacíos.” 

Si es verdadero, podría intentarlo únicamente la muerte. Pero debería ser eterno.

Amar tanto a alguien que eso te impida morir...

"Dame una oportunidad y derretirás toda la nieve del mundo."

y que consiga... que todas esas cosas, que no me lo parecen, sean bonitas, o al menos, que no me hagan sentir insegura.

“No recuerdo nada, que yo recuerde.” 

Menuda estupidez. Menudas frases estúpidas y más estúpidas. No las soporto. A ninguna. Debería no existir esa manera de comunicarse. Que sólo hubiera flechas directas al corazón. A uno.

“- Lleva un arma. 
- Es que he entrado a robar. 
- ¿Sigue siendo esa su intención? 
- No, ya no. 
- Bien, pues entonces lo mínimo que puedo hacer es ofrecerle una taza de té.”
 

Por Dios. ¿¡A quién quieren engañar!? Si nunca pareció tan fácil... pero nunca llegó a ser tan difícil.

Esos planes... que ahora son polvo... ¿de verdad les valió la pena que a día de hoy no sean nada? ¿Que no haya ocurrido como entonces querían? ¿Por qué hago preguntas de las que por mi parte estoy completamente segura y no me permito pensar que puede ser de la misma forma para otros? ¿Por qué necesito cosas que sé que no debería necesitar y sin embargo, me harían tan, tan, estúpidamente feliz? ¿Por qué me imagino que dentro de dos años leeré esto y será como todo lo anterior, donde lo que importa ahora, entonces, no significará nada? Me encantaría que sólo fuera un condicional: "leería", "significaría". Pero no me basta(ría).

Y en cuanto a lo otro, sí, me dejaría llevar encantada y sería estúpidamente feliz encantada.

No lo parece, pero comienzo a entenderlo todo.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Hush, hush; crescendo -Becca Fitzpatrick-

<<Puedo convertirme en un renegado. Puedo marcharme ahora mismo y dejaremos de seguir las reglas de los arcángeles.>> Lo dijo tan decidido, con tanta facilidad, que comprendí que no era la primera vez que pensaba eso. Era un plan que había acariciado secretamente muchas, muchas veces.

Sentía el corazón desbocado. ¿Irnos? ¿Dejar de seguir las reglas de los arcángeles?

-¿A qué te refieres?

<<Puedo vivir yendo de acá para allá, ocultándome constantemente con la esperanza de que los arcángeles no me encuentren.>>

-¿Y si lo hacen?

-Me juzgarán. Me declararán culpable. Pero mientras deliberan, tendremos unas cuantas semanas para nosotros.

-¿Y después?

<<Me mandarán al infierno. -Hizo una pausa y luego añadió con tranquila convicción-. No me da miedo el infierno. Dime lo que quieres que haga. Dilo. Haré todo cuanto quieras. Podemos marcharnos ahora mismo>>

Tardé un momento en asimilar lo que me había dicho. Quería ser temeraria, pensar únicamente en el aquí y el ahora. Cada uno podía hacer que el otro se olvidara de las consecuencias. Podíamos reírnos de las normas, de los límites y de todo. Seríamos sólo él y yo, y nada más importaría.

Nada excepto la certeza de lo que pasaría cuando aquellas semanas hubieran transcurrido.

Tenía dos opciones, pero la respuesta estaba clara. El único modo de no perderle era dejarlo ir. No tener nada que ver con él.

No me di cuenta de que lloraba hasta que me limpió las lágrimas con los pulgares.

-Tranquila -murmuró-. Todo irá bien. Te quiero. No puedo seguir haciendo lo que hago, viviendo a medias.

-Pero te mandarán al infierno -tartamudeé, incapaz de controlar el temblor de mis labios.

-Tengo mucho tiempo para llegar a un acuerdo.

Estaba decidida a que no se me notara lo difícil que aquello era para mí, pero me atraganté con las lágrimas. Tenia los ojos hinchados y húmedos, y el pecho me dolía. Todo era por mi culpa. De no ser por mí, no hubiera sido ángel custodio. De no ser por mí, los arcángeles no hubieran estado empeñados en destruirlo. Yo era responsable de haberlo llevado a esa situación.

-¿Ángel? -Estiró el brazo para agarrarme de la mano, pero me zafé. Me alejé andando, dando un paso tras otro que me llevaba más y más lejos de él, como si la mente se me hubiera paralizado y mi cuerpo se moviera al margen de mi voluntad.