Clara noche. Pronto, todo difícil. Los astros casi alineados. Dos jóvenes alados entre sudores, gemidos y jadeos apasionados. La situación impedía mantenerlos tan unidos. La negación, la impulsividad, el deseo, la impotencia y el intento de invidencia hacia esta tesitura, hicieron a ambos felices por unas horas. ¿Valió la pena?