No puedo escuchar esta canción entera. Me hace querer recordarte tanto...
sábado, 14 de julio de 2012
Este sentimiento me mata...
No puedo escuchar esta canción entera. Me hace querer recordarte tanto...
viernes, 13 de julio de 2012
Querido Clow:
Querido Clow: no sé cómo pude llegar a pensar que me habías olvidado, que en realidad, no me querías a mí, sino a ella... de todas maneras, si fuera o no así, es triste. Sé que pasó algo más que nadie me dice. Los que no pueden, no se atreven y los que, al contrario, sí, no quieren y me mienten. ¿Qué fue lo que pasó entre vosotros? vamos, tienes que decírmelo. Debo saberlo y nadie me lo dice. Es imposible que durante todo el tiempo en el que acostumbrábamos a vernos... ¿recuerdas las canciones? ¿recuerdas las estrellas?... es imposible que durante todo ese tiempo, no sucediera nada allí entre vosotros. Algo malo, decisivo, algo con Kyria... o no.
Me gustaría decirte que no soy la que se adapta a las condiciones de la pareja, siendo injustas. Más bien soy la que impone cosas injustas... está mal y siempre intento cambiar. Por eso, no me vale que intentaras engañarme y no te dieras cuenta de que me amabas hasta el final... de todo. Porque entonces... no sé si renegaría de ti... pase lo que pase, no va a cambiar lo que siento. Eso lo sé cada vez que sueño contigo. Cada vez que te veo o que, temeroso de que no te perdone, tardas en asimilar que te abrazo y, así, sonreír. ¿Pero qué más dará todo eso?, si tu y yo no somos pareja, ni lo seremos jamás. Somos ese algo que no existe. Esas... almas gemelas de las que tanto habla la gente. El amor verdadero. El romántico. El eterno. Que las parejas se las queden las cartas.
¿Dónde estarás? sólo espero que no sea en el lado en el que no puedo estar. De todas formas, ya no tengo prisa.
¿Sabes? antes solía imponerme a cualquier persona que tuviera una sola duda sobre nosotros.
¡Claro que le perdono! ¡no sé por qué él cree que no! -decía-
Ahora casi entiendo por qué no dejas que me plantee si perdonarte o no. Falta algo... algo que pueden ser tantas cosas... ni si quiera yo, sé si te perdonaré o no.
¿Cómo sabré que es él? -les pregunté-
Le sentirás -respondieron, sabiendo lo que me pasa con eso...-
Me gustaría decirte que no soy la que se adapta a las condiciones de la pareja, siendo injustas. Más bien soy la que impone cosas injustas... está mal y siempre intento cambiar. Por eso, no me vale que intentaras engañarme y no te dieras cuenta de que me amabas hasta el final... de todo. Porque entonces... no sé si renegaría de ti... pase lo que pase, no va a cambiar lo que siento. Eso lo sé cada vez que sueño contigo. Cada vez que te veo o que, temeroso de que no te perdone, tardas en asimilar que te abrazo y, así, sonreír. ¿Pero qué más dará todo eso?, si tu y yo no somos pareja, ni lo seremos jamás. Somos ese algo que no existe. Esas... almas gemelas de las que tanto habla la gente. El amor verdadero. El romántico. El eterno. Que las parejas se las queden las cartas.
¿Dónde estarás? sólo espero que no sea en el lado en el que no puedo estar. De todas formas, ya no tengo prisa.
¿Sabes? antes solía imponerme a cualquier persona que tuviera una sola duda sobre nosotros.
¡Claro que le perdono! ¡no sé por qué él cree que no! -decía-
Ahora casi entiendo por qué no dejas que me plantee si perdonarte o no. Falta algo... algo que pueden ser tantas cosas... ni si quiera yo, sé si te perdonaré o no.
¿Cómo sabré que es él? -les pregunté-
Le sentirás -respondieron, sabiendo lo que me pasa con eso...-
miércoles, 11 de julio de 2012
Nana
Am E
Mañana ven conmigo
F Dm
Mañana ven conmigo
F Am
muy pronto lo sabrás
Am E
muy pronto lo sabrás
Am E
mañana ven con mami
C Dm
y el cielo alcanzarás.
y el cielo alcanzarás.
F Dm
Verás tu futuro
G Am
G Am
y así descubrirás
Am E
Am E
mañana ven conmigo
F Am
F Am
a un sitio celestial
Am E
Am E
mañana ven conmigo
F Dm Am
F Dm Am
y al fin recordarás.
Querido Clow:
Querido Clow: ¿dónde estás? La noche anterior a ésta, soñé contigo. Nos hacíamos una promesa. Otra más. Tú, sonriendo, delante de mí, me acercabas una mano:
-Pinky- Decías, esperando una respuesta, tras haberme ofrecido el dedo meñique de tu mano derecha.
-Promise- Respondía yo.
Y entonces, pude ver como la sonrisa que expresabas se convertía en una cara de asombro, sin creerte que alguien más que tú, acostumbrara a hacer ese tipo de cosas. Anoche, sin embargo, bajé a un pueblo con mi madre y entonces, casi cuando iba a irme, alguien me señaló que volviera. Me giré y mi mirada sólo se dirigió a un sitio. No había absolutamente nada ahí, pero con cada paso que daba para marcharme hacia la dirección contraria, algo cada vez más explícito me decía que volviera. De repente, una canción de Sonata Arctica comenzó a escucharse desde una ventana, y volví a girarme, esta vez, sin intención de irme.
-¡Joder! ¡sé que ahí hay algo! ¡lo sé!- dije antes de volver, decidida a encontrar lo que fuera.
Mis pasos eran cada vez mas fuertes y ya casi salían lágrimas de mis ojos. Algo me presionaba por todas partes. Las hojas se movían con mis pies y, entonces, alguien me habló:
-Aquí- escuché claramente por mi oído izquierdo.
Al girarme hacia el sitio al que me dirigían, una luz me indicó que no estaba loca, así que entré intentando buscar el título de una canción, una llave, una señal, algo.
¿Sabes qué pasó? me habló una tal Laida. Era una niña esbelta con pelo caoba recogido en una trenza que vestía un traje largo de color verde. Escondía algo, lo sé. Ella sabía quién soy, sabía lo que tengo.Tal vez me llames celosa, pero cuando despertaba y decía su nombre para no olvidarlo, sólo podía pensar en Rose.
Con respecto a nuestra promesa, no logro recordar cuál fue el acuerdo, pero tan sólo espero, que tú no la olvides... como yo.
-Pinky- Decías, esperando una respuesta, tras haberme ofrecido el dedo meñique de tu mano derecha.
-Promise- Respondía yo.
Y entonces, pude ver como la sonrisa que expresabas se convertía en una cara de asombro, sin creerte que alguien más que tú, acostumbrara a hacer ese tipo de cosas. Anoche, sin embargo, bajé a un pueblo con mi madre y entonces, casi cuando iba a irme, alguien me señaló que volviera. Me giré y mi mirada sólo se dirigió a un sitio. No había absolutamente nada ahí, pero con cada paso que daba para marcharme hacia la dirección contraria, algo cada vez más explícito me decía que volviera. De repente, una canción de Sonata Arctica comenzó a escucharse desde una ventana, y volví a girarme, esta vez, sin intención de irme.
-¡Joder! ¡sé que ahí hay algo! ¡lo sé!- dije antes de volver, decidida a encontrar lo que fuera.
Mis pasos eran cada vez mas fuertes y ya casi salían lágrimas de mis ojos. Algo me presionaba por todas partes. Las hojas se movían con mis pies y, entonces, alguien me habló:
-Aquí- escuché claramente por mi oído izquierdo.
Al girarme hacia el sitio al que me dirigían, una luz me indicó que no estaba loca, así que entré intentando buscar el título de una canción, una llave, una señal, algo.
¿Sabes qué pasó? me habló una tal Laida. Era una niña esbelta con pelo caoba recogido en una trenza que vestía un traje largo de color verde. Escondía algo, lo sé. Ella sabía quién soy, sabía lo que tengo.Tal vez me llames celosa, pero cuando despertaba y decía su nombre para no olvidarlo, sólo podía pensar en Rose.
Con respecto a nuestra promesa, no logro recordar cuál fue el acuerdo, pero tan sólo espero, que tú no la olvides... como yo.
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