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jueves, 29 de diciembre de 2011

jueves, 22 de diciembre de 2011

22 de diciembre de 2011


La noche anterior al 22 de diciembre no había dormido prácticamente nada porque estuve toda la tarde de ese día anterior durmiendo, así que, como mi amiga tenía mi móvil, le pedí a mi madre que me despertara a las 8:30. Se lo repetí varias veces para que no se le olvidara, a lo que ella respondió casi riéndose: "¡Vale, Yuna!". Era un juego y yo lo sabía, sólo que, a la mañana siguiente me desperté con un: "¿Yuna? ¿tú me habías dicho que te despertara a las 8:30?". Cuando me incorporé aún con los ojos entrecerrados, observé el reloj digital que había en la pequeña pantalla del aparato de los canales de Imagenio. Eran las 8:40, por lo que supe que tardó en pensar en mí y, además, en acordarse de que me tenía que despertar, aún dudando. El verano pasado me escapé de casa prácticamente obligando a mi novio. No quería estar ahí, notaba que todo el mundo, las situaciones que giraban entorno a esa casa, a esa familia, todo, eran disparates ilógicos y sin sentido en los que debería ser fácil ver la lógica por la clara lucidez y objetividad con la que birllaban las tesituras de las que hablo. A partir de ese entonces, mi madre me prometió, junto con su luna de cartón, que no volvería a tener contacto con mi padre. Volví y no sólo notaba el distanciamiento de algunos miembros de la familia en concreto, hacia mí. Esas miradas y giros de éstas mismas... no podía evitar imaginar sus conversaciones lejos de mi presencia. ¿Acaso ellos tenían razón?, ¿acaso mi gen imaginario de la justicia estaba roto?, ¿le faltaban pilas?, ¿lo estaba haciendo mal?, ¿era el mundo así de incomprensible como a mí me parecía?, ¿dónde había quedado eso de... ¿cómo se llamaba?, ah, sí, objetividad. ¿Es que el negro y el blanco ya no tenían por qué ser enemigos naturales?, ¿libertad y libertinaje se habían convertido en una misma cosa?.

Lejos de esto y retomando lo anterior, cuando regresé, el móvil de mi madre sonó. ¿Quén era?, no dudé en preguntárselo, pero es obvio quién era. Entonces, molesta, me preguntó si me molestaba, como si fuera una gran incertidumbre. "¿De dónde venimos, Yuna?", parecía que era la pregunta de la que se trataba realmente. ¿Era tan difícil de entender que la persona que unos cuantos años antes me había prometido que podría confiar en ella lo inimaginable era ahora la persona más tonta del mundo, la cual más daño me causaba? Por si no fuera poco, seguían viéndose y cómo no, cuando lo descubrí me dijo que creía que yo ya lo sabía. ¡Pues claro que lo sabía!, no lo veía, ¡pero lo sabía!, ¡mi mejor amiga, mi novio y todas las personas cuerdas del mundo lo sabían!, otra cosa distinta es haberlo querido creer, como cuando sonó ese móvil, lo que significaba que el señorito había conseguido que mi madre le regalase un movil nuevo, saldo y todo por sus buenas acciones, oye, que quizá debería ser así yo también, ¡eh!

Al margen de este eposodio, la mañana del 22 de diciembre, cuando ya había decidido abandonar mi cama, aunque iba en contra de mi voluntad, me levanté y habiendo obligado un poco al subconsciente para ese propósito costoso por muy efímero que fuera, me vestí y, aunque no me apetecía pisar la habitación del fondo, para no variar, tuve que hacerlo porque es el único lugar donde hay espejos de cuerpo entero aparte del de la habitación de mi primo, sólo que estaba durmiendo con la novia en su habitación, por lo que, dudo que le hiciera mucha gracia que entrara para mirarme. Quitando, claro, que probablemente la puerta estuviera cerrada con llave. Al entrar en la habitación, me miré, me coloqué la blusa, me miré... y aunque tenía aún los ojos entrecerrados, noté que había algo distinto en esa habitación desde la última vez que entré. Me giré y pude ver que el colchón que acostumbraba a estar al lado del armario de los espejos para cuando vinieran mis amigas, estaba ahora de frente a él. Delante de éste, unas escaleras, a los lados cosas irrelevantes, pero que, tampoco antes estaban ahí, y, sin embargo, la gran bolsa sucia que acostumbraba a estar ahí, en medio de todo, no estaba. Una vez la abrí para ver qué contenía, creyendo que iba a encontrar ropa de mi padre dentro, o incluso, sus herramientos de trabajo, claro. Para mi disgusto, y no gusto, recalco, encontré ropa militar de mi primo. Aún así, no comprendía por qué estaba tan sucia de lo que parecía escayola, siendo mi padre "escayolista". Por Dios, ¿esa profesión existia? ni lo quiero saber, pero es lo que siempre dijo, sólo que, también siempre dijo que mi madre, mi familia y mis amigas eran unas interesadas, claro que, no usando esa palabra precisamente. Reparé entonces en la pared, que antes estaba cubierta por arañazos de mi anterior perro. Ese es otro capítulo... Estaba todo liso, pero, ¿cómo?, ¿tal vez seguía media dormida aún?, ¿mis ojos se lo habían imaginado por estar entrecerrados todavía?, no. Era la realidad y sabía qué significaba. Estaba ansiosa por saber cómo escaparía mi madre esta vez en: Las aventuras de Amparo Jones en la cueva maldita. ¿Cómo escaparía esta vez nuestra querida heroína arqueóloga de las garras del demonio legendario Aliger Yuna?, ¡No se lo pierdan!.

Estaba en el baño. Fui y en los cortos pasos que lo separaban de la habitación del fondo, mi mente ya imaginaba la manera de decírselo. Echaría por la borda los pocos días anteriores de buena relación, de risas y de ignorar sus estupideces, pero ¿qúe más daba?. Mi boca no lo decía y mi mente tampoco, pero notaba un algo interno que repetidas veces me decía que no me dejara engañar. No esta vez. Ese mismo algo me hacía un repaso de su actitud y con calificativos inpronunciables me animaba a hablarle. Fuera, ordené a esa voz, y con tranquilidad me acerqué dispuesta, otra vez, a ser engañada y soportar su falsa sonrisa de días posteriores en los que cambiaría de tema por siempre, tratando ese día como una invención, un sueño:

- ¿Arreglaste la habitación del fondo tú sola? -pregunté tranquila-.

Recibí silencio para luego, entre unos balbuceos, observar cómo una mente de frente a la mía, intentaba escapar de una manera que me hacía recordar a un conejo angustiado en una trampa para conejos. La exactitud de las palabras no la recuerdo, aunque tan sólo ha pasado casi una hora desde entonces. Tal vez, poco más de media hora, pero en resumidas cuentas y entre varias intervenciones mías ayudando a desarrollar su mentira, dijo:

- Tu padre me ayudó, pero, ¿hace cuánto tiempo ya de eso? -Pude ver las chispas que saltaban de su cabeza orgullosas de haber maquinado tanto una explicación, por lo que me fui a los hechos universales-.

- Entonces, subió. -¡Pam! ¿qué era eso?, ¿un disparo?, parecía como si unas neuronas se hubieran propiciado un tiro intentando huir de la vida, rendidas.

- Pero, Yuna -dijo antes de una gran, gran pausa-. ¿Hace cuánto tiempo de eso? -¡Sabía que las veces anteriores que había entrado no estaba así y que antes de su promesa de cartón seguía todo igual de feo allí dentro! coño, ¡que parecía un niño!-.

- Fue después de que me lo prometieras... de que me prometieras que no volvería a subir, ¿pero quién me lo prometió? Super Mario... Super Mario me lo prometió...

Me giré, tapé mis lágrimas, cerré la puerta, me acordé de Gustavo, cogí desesperada una libreta, no había hojas libres, era antigua. Por fin una. Empuñé el bolígrafo rojo que había cogido al entrar y escribí en la parte superior: 22 de diciembre de 2011.

sábado, 17 de diciembre de 2011

La Estrella De Los Vientos



La mañana llamaba a la puerta y la puerta le giñó el ojo.
Ésta no se cerraba por más que lo intentaran, milagrosos.
En un lado se encontraba el azul cielo y en el otro la tierra.
A un lado quedaba alguien que no debía nada a esa esfera.

¡Mis actos quedarán borrados cuando te libere, ve!
y la muchacha de rizados cabellos la cruzó sin saber.
¡Tomala en tus brazos, oh, mi auténtico y fiel amado
y protégela con tu espada, con tu escudo y con tu arco!

Y dile que yo en cada camino junto a la luna la podré ver
y dile cuantas nanas susurraré para no ver en sus ojos llover
y cuéntale historias de como la puerta al final del día se cerro
y jamás la llames por su nombre pues él jamas lo encontro.

Ojos de furia y piel marmoleada tendrá en su razon
cabellos castaños y rojos cual fuego en su corazón
a gracia de la guerrera del amanecer que al alba venció
la estrella de los vientos que agiliza mi vorpal amor.

De una puta a una princesa de la noche a la mañana
será fuerte cual demonio que entrecruza miradas
sus alas... ¡escondidas! oh, sus plateadas alas.
El viento podrá en este mundo mantenerla atada.

No sufras, corazón, porque cuando despierte, te veré.

sábado, 10 de diciembre de 2011

Tsss

¿Que más valen mentiras que me hagan felices a verdades que me amarguen la existencia?

OLVÍDATE.

Qué ODIOSO es no poder diferenciar entre la realidad y la mentira.

¿CUÁNTAS VECES HACE FALTA QUE ME LO AFIRMEN PARA HACERME A LA IDEA?

¿Y si olvidó?

Morí porque tenía miedo de que hubiera dejado de tal. Volvió, pero ¿eso significa que me tal o que simplemente volvió? pactó, ¿pero eso significa que me seguía tal o que se sentía mal por haber llegado tarde y además, por que ya no me tal y yo morí por amor?

 Las flores se remplazan, ¿no?.

¿Por qué niego lo que soy a las únicas personas a las que no debería hacerlo?

¿Cómo puede la gente ser feliz con nada?

Es difícil lidiar con algo sujeto a un hilo.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Casi sintiendo



Miro y aún no puedo sentir que soy yo, cierto, pero mi corazón comienza a despertarse y entre bostezos, logra pronunciar las preguntas preliminares para saber dónde está y quién es después de su largo sueño. Él, mira a tu derecha, localiza una foto que te representa, y de repente, mezclada con un poco de letra, me hace sonreír entre una canción cualquiera.
Te reconoce y te recuerda, porque a pesar de que nadie le da, explícitamente, las respuestas, te siente y entre cuerdas lagunas recuerda que tu piel era jodidamente bella.
Una vez deseé que cuando muriera sintiera tus brazos alrededor de los míos y así, cuando consiguiera despertar y volviera, encontrarnos en la misma posición en la que por vez última y primera, nos miramos. Fue muy triste, pues vinimos solos y un poco más solos volvimos a marcharnos, pero por muy triste que haya sido tu marcha tras mi espera, se acabó olvidar las cosas porque me duelan, porque paso de llegar una vez más al punto en el que me niegue y, por consiguiente, me pierda.

08 de diciembre de 2011

Algo dentro, exactamente en el centro de mi pecho, me grita que aproveche este tiempo en el que siento para escribir y yo, me dejo guiar, no pienso. Pues el tiempo en el que no he sentido nada, he olvidado por qué había tomado las decisiones que me han llevado a donde estoy ahora y las había extrañado a pesar de no poder sentir un abrazo, un beso. ¿Os podeis imaginar de verdad lo que significa vivir sin alma? Yo tampoco. Y es ahora cuando mi interior logra sentirte. TE VEO. Es más, casi me veo. ¿Pero cuántas cosas importantes he dejado pasar? ¿Pero de cuántas no he sido consciente de que pasaré? Es increíble. Me da igual no tener la misma fuerte inspiración para plasmar en un escrito mientras sienta. Esto se sale. Porque a pesar de todo, somos ángeles perdidos, colega.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Justo ahí

Años. Años me ha tomado encontrarme y comprender cómo encontrarte. Gracias por estar esperándome justo ahí y me da igual no saber donde está "justo ahí" porque pienso encontrarlo como pienso encontrarme y no negarme más.

Ya lo entiendo. Y me siento bien aún sabiendo que me queda el doble de la lucha que antes realicé, pero siempre, la segunda vez que se pasa por el mismo camino, se recorre mejor y tal vez no debería, pero espero que también más rápido.

Siento magia.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Gracias


"La Hija de la Luna"

Eres el Ángel de la Luz.
Eres tierra de luz
eres cielo de tierra que guardas tus tesoros
en el interior... de esa, tu tierra.

Que a la Luz del sol
hilos de oro brotan
y si a Los de la luna son,
hilos de plata: afloran.

Hilos de plata son tus venas
plateadas son tus manos
plateada es tu cintura
plateado es tu cuerpo,
Plateados de hermosura.

Tienes corazón de plata...
"Eres hija de La Luna".

Jose L. Marcos: "Que esta inspiración sea un grano de arena en el torrente que tú eres capaz de crear y sacar a la luz".

viernes, 2 de diciembre de 2011

Hoy expiro


Las estaciones, cada vez más rápido están cambiando, y cada día cuento menos estrellas en el cielo. Tengo la sensación de que, al igual que yo, todas ellas están muriendo. Se resienten de tener que estar condenadas a ver desde lejos como el amor más puro se aleja, se guarda, finge que olvida y finalmente, expira.

Ya no tengo conciencia del tiempo y creo que a mi reloj interno le faltan pilas. He perdido la noción de los días y sé cuando es de noche gracias a la luna que desde arriba, atenta, me mira. Sé que no duermo y que no como y también sé que he perdido a gente anteriormente, aunque ahora, a parte de a ti, sólo veo albares. Sé que me prometiste que volverías, si no mañana, cuanto antes, pero... Ya está llegando el invierno y mi fuerza, junto con mi alma, se ha ido. Tal vez tenían frío. Tal vez te echaban de menos y no querían sufrir más conmigo.

Oh, no... ya lo estoy notando y sé que las gastadas sábanas de mi cama también lo notan. Notan mi piel fría y que la próxima vez que respire será la última vez que lo haga en vida. Aprovecho para repasar todo una vez más, pero no lo que ven mis ojos, sino los recuerdos que han permanecido en mi cabeza a pesar de todo. Está tu cara, su cuidado y una nana: "Mañana ven conmigo, mañana ven conmigo...", logro escuchar a lo lejos como un leve suspiro... Mis ojos, abiertos y creyendo que su dique finalmente se había secado, que el surco que los rodea ya no podía estar más hundido, consiguen volver a mojarse y la pupila cambia a otro estado: al dolor, el cual parecía haberse ido y sin embargo, estaba en una esquina, escondido, ávido de alimento y de la escucha de mis dolorosos quejidos. No quieren cerrarse hasta que vuelvas pero esta fuerza es mayor que ellos. Así que los cierro, y, por última vez, respiro.

(L)

+Who are you?

-Where is he?

+Are you lost?

-I'm not sure...

+Who are you serching for?

-Him.

+I'll help you. 

 -Thank you.

Perdón y gracias, pero sobre todo, gracias.



Nunca pensé que la frase más escuchada, típica y tópica del mundo me fuera a decir algo jamás. Por suerte, vivimos en un mundo sensible en el que todo son meras opiniones. Pero que guay es poder describir a alguien como bueno, inteligente, el mejor, y no como el más guapo. Es suerte que una persona que pueda describir así a alguien esté tan cerca de una. Vale, sí, contradictorio para vivir donde vivimos, pero lo cierto es que los sueños casi siempre se cumplen. Y más cierto aún es que si lloras, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas. ¿Y cómo pretenderías entonces seguir adelante, si las estrellas fueran todo lo que estás buscando?

Casi he terminado (PSYCH)

Lo que digo... es que pienso que las mejores cosas, las más ricas, no se consiguen sin esfuerzo. Y que a veces, los momentos que tienen más sentido se dan cuando todo lo demás no lo tiene. ¿Comprendes?