Algo dentro, exactamente en el centro de mi pecho, me grita que aproveche este tiempo en el que siento para escribir y yo, me dejo guiar, no pienso. Pues el tiempo en el que no he sentido nada, he olvidado por qué había tomado las decisiones que me han llevado a donde estoy ahora y las había extrañado a pesar de no poder sentir un abrazo, un beso. ¿Os podeis imaginar de verdad lo que significa vivir sin alma? Yo tampoco. Y es ahora cuando mi interior logra sentirte. TE VEO. Es más, casi me veo. ¿Pero cuántas cosas importantes he dejado pasar? ¿Pero de cuántas no he sido consciente de que pasaré? Es increíble. Me da igual no tener la misma fuerte inspiración para plasmar en un escrito mientras sienta. Esto se sale. Porque a pesar de todo, somos ángeles perdidos, colega.

No hay comentarios:
Publicar un comentario