Todo cuento de hadas está compuesto por tres partes:
El comienzo: principio de la historia donde se presentan los personajes principales y sus propósitos. A medida que la historia avanza aparecen otros.
El nudo: parte central donde se plantea el conflicto o problema por el que tienen que pasar los héroes y guerreros. Algo se altera y es lo que da pie a esta parte.
El desenlace: el conflicto y la alteración llegan a su fin pudiéndose solucionar de manera positiva o no. Finaliza la narración.
No sé si me creeréis, pero debo compartir un secreto. Yo pertenezco a un cuento. En serio. Es más, soy la protagonista. El cuento del que os hablo se titula: Mi Vida.
"Mi Vida" se compone de diversos capítulos que a veces parecen interminables. De cada uno aprendo algo, es cierto, pero otros terminan con un final tan abierto que consiguen dejarme incontables incertidumbres encima. Algunas veces me parece que está desproporcionado, pues cada capítulo tiene un breve comienzo y un corto desenlace, pero el nudo se asemeja al tiempo que dura una vida. He ahí la paradoja.
Tantísimas veces me gustaría hablar con el escritor para preguntarle tantas cosas... siempre lo busco pero nunca consigo encontrarle. Lo cierto es que he terminado por cansarme, aunque, mi ánimo cambia de vez en cuando pues soy capaz de escuchar una voz que me afirma que ésta será una buena historia que será recordada y que, además, merecerá la pena serlo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario