Miles de veces me han dicho que la gente cambia. Es más, me ha parecido ver el cambio en su estado más puro delante de mis propios ojos y he creído. He creído en personas que pensaba (tonta de mí) que no serían como las demás personas ignorantes que pasan a mi lado día tras día. No hubiera dudado en dar mi vida si me la pidieran y es más, he llegado a compartir el mismo poder con ellas, pero, ¿sabes qué? que ya no tengo ganas de jugar a los angelitos interesados que son bondadosos y perfectos sólo cuando se trata de ellos mismos.
Hubo un tiempo en el que la decepción más pura llego a mi vida y, ¿qué hice? perdoné esa traición y me jure e hiperjure que no volvería a ser la misma con esa persona porque creía que había una equidad en cuanto a comportamiento, pero mi irracionalidad fue más fuerte haciéndome pensar así, que existía un lazo especial, único, proporcional y verdadero que me unía a esa persona. Que ilusa. Al menos fue una decepción esa semana. En cambio, ésta, ha estado compuesta de dos decepciones igual de grandes que la primera. A la tercera va la vencida, ¿no? pues no, porque debería haberme deshecho de las cosas que me hacían daño en su momento.
¿Y QUÉ ME JODE? QUE INCLUSO CUANDO EL TIEMPO Y EL ESPACIO ME HAN DADO LA RESPUESTA A MIS PREGUNTAS Y A MIS DUDAS SOBRE LA TRAICIÓN MÁS OBJETIVA Y, A SU VEZ, COMPLETAMENTE OBVIA, HE QUITADO DE MI CABEZA DE INMEDIATO LA RAZÓN Y EL LOGOS Y HE DECIDIDO CONFIAR Y CONFIAR EN LO QUE PENSABA QUE ERA ESA PERSONA CREYENDO QUE LA RAZÓN SÓLO ME LLEVARÍA POR LAS RAMAS CONFUSAS DE LA DEDUCCIÓN Y ASÍ, TE PERDERÍA.
Lección aprendida: La confianza sólo proporciona desconfianza. No volveré a confiar en esa persona y en principio, dejaré que seas TÚ quien me sorprenda y me diga lo que ha pasado, pero ya no volverá a ser lo mismo. Te lo aseguro. Porque yo no te he perdido. La persona que me pierda, serás tú.
Esta es la despedida a los sentimientos que mostraban algo de aprecio por ti. Ahora, me voy a estudiar la Mezquita de Córdoba, porque el año que viene me iré de aquí y espero no acordarme de ti más. Y por supuesto, te aseguro, que si tengo que luchar sola, lucharé más y mejor.
Firmado:
La egoísta a la que tienes en no admitir sin excusa alguna y a la que, una vez más, echarás de menos cuando te encuentres sola.

No hay comentarios:
Publicar un comentario