Qué graciosa está la gente últimamente. Últimamente digo muchas veces la palabra últimamente.
Y yo que hasta casi vendo mi alma para viajar 3000 kilómetros, y ellos creen que les tengo que dar todo por estar dos horas y media bajo la lluvia dentro de un coche frente a un restaurante para poder coger un poco de wi-fi tras unos minutos de trayecto... qué romántico.
... y ni preguntan cómo estoy. ¡Venga!
Estos anazos...

No hay comentarios:
Publicar un comentario