Hablar por ti me resulta tan difícil. En realidad, nunca llegué a saber ciertamente qué rondaba tu cabeza en cada momento. Hoy, ese hecho me irrita. No sé por qué eras tan especial para mí, ni por qué sigues siéndolo, si bien a veces te recuerdo distante, como si no valiera la pena abrirte a mí. Y hoy sigues sin venir.
Seguir llorando o morir de una vez. Cada día me levanto con las mismas opciones. Ya no hay otras, y sé perfectamente que cuando cambie de posición, no será porque no haya intentado esperar.
No puedo decirte que imagino cómo debiste haberte sentido cuando descubriste todo aquello y mucho más que no sé ni siquiera a día de hoy, sobre todo porque soy incapaz de sentir muchas cosas aún, pero me mata la idea de que algún día me salieron lágrimas de rabia por no poder haber hecho nada para evitar tu sufrimiento en ese momento. Como si viviera ajena a la historia, cuando pertenezco de pies a cabeza por derecho legítimo a ella. Como tú, aunque quisieras haber escapado muchas veces. Como todos. Pero uno es lo que es y eso siempre nos va a acompañar. Es uno mismo quien elige arrepentirse de ello durante toda una vida, o tenerlo presente día a día como un don.
Mientras tanto, quiero saber qué pasa.

Hola,sabes quien soy?,bueno si sabes,soy tu fiel seguidor,me encanta como escribes y como eres,una persona muy especial y única,ami no se me da bien lo de escribir pero no quiere decir que no pueda entender...por eso no me pierdo tus publicaciones,por no hablar de tus palabras,no las cambio por nada...llevo siguiendo tu blog poco tiempo,pero reconozco que aunque ibas de diablita,resulto que eras un precioso ángel,con el don de escribir,bueno y de hacer crepes,té con vainilla,etc...jeje,pero ese es otro tema...jeje
ResponderEliminar..te dejo aquí mi comentario,un beso de corazón
Señor X...