Completamente loco. Al final es solo una paradoja. Porque puede ser tan _ _ _ _ _ _, que te olvides de la efimeridad del asunto. Tu cabeza es la que se olvida, porque, tiene tantos mundos dentro... que cuando es su turno de hacer un pequeño hueco para el verdadero mundo real, por muy insignificante que sea éste, en comparación al brillo infinito de todas las estrellas que hay en todos los paisajes que a su vez, hay dentro de ti, tu cabeza acaba explotando. Y es entonces cuando te das cuenta, de que, ser como fuiste ahí dentro, es como deberías haber sido y querido ser fuera.
Al final solo queda esa carta. La que tenía razón.

No hay comentarios:
Publicar un comentario