A veces, eres una flor preciosa en un bosque de ceniza.
A veces...
A veces te quiero, pero, sólo a veces te odio, y te odio por no poder odiarte.
A veces, la coca-cola no puede evitar morir de amor por el agua del mar, azul.
O el mármol, de una de las paredes de mi salón.
A veces, y sólo a veces... no hay metáforas que escondan lo que, solo a veces, pueden esconder.

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